De acuerdo con una encuesta, 64 por ciento considera que es "perfectamente posible" que el grupo armado vuelva a matar.
Madrid, ESP.- La mayoría de los vascos cree que es posible la ruptura del alto al fuego decretado por la organización separatista Patria Vasca y Libertad (ETA) y que volverá a matar, según el Euskobarómetro publicado hoy.
De acuerdo con los resultados, 64 por ciento considera que es "perfectamente posible" que el grupo armado vuelva a matar.
Fue la percepción de nacionalistas (54 por ciento) como no nacionalistas (74 por ciento).
"Los vascos han perdido la confianza mayoritaria en que estemos a las puertas del final de ETA, 26 puntos menos que hace seis meses", declaró en rueda de prensa en Bilbao el director del estudio, Paco Llera.
En el Euskobarómetro, un estudio sociológico semestral efectuado por la Universidad del País Vasco en el segundo semestre de 2006, se realizaron mil 200 entrevistas, 400 por cada territorio histórico a personas mayores de 18 años.
Los casos de violencia callejera y el reciente robo de pistolas por parte de ETA en Francia, así como la negativa de Batasuna a cumplir los requisitos de la Ley de Partidos para legalizarse, han incrementado la sensación de desconfianza en la sociedad.
"Una mayoría de dos tercios cree perfectamente posible la ruptura del alto al fuego de forma inmediata.
Esta es la percepción que la gente tiene de lo que está pasando", señaló Llera. Añadió que "no creen en la voluntad de poner fin a la violencia y de aceptar las reglas del juego democrático por parte de ETA y de su entorno".
Según el estudio, 35 por ciento de los vascos confía en que se esté a las puertas del final del terrorismo, frente a 42 por ciento que opina lo contrario y no cree en la voluntad de ETA de poner fin a la violencia y aceptar las reglas democráticas.
Además, 50 por ciento de los encuestados expresa un rechazo frontal al grupo separatista, con lo que se perdió el máximo histórico del semestre anterior al retroceder 11 puntos.
De acuerdo con la prensa española, la semana pasada se esperaba un comunicado de ETA anunciando una posible suspensión de la tregua, aunque lo que se produjo fue un encuentro con emisarios del gobierno, una reunión no confirmada por el Ejecutivo.