Se ratificó una condena de 40 años de prisión y una multa de 24 millones 716 mil 820 pesos, en contra del general de división.México, D. F. Un magistrado federal ratificó este fin de semana una condena de 40 años de prisión y una multa de 24 millones 716 mil 820 pesos, en contra del general de división Jesús Gutiérrez Rebollo, ex comisionado del desaparecido Instituto Nacional para el Combate a las Drogas (INCD), detenido en 1997 por vínculos con el fallecido Amado Carrillo Fuentes, fundador del cártel de Juárez.
En cumplimiento a un amparo que obtuvo el militar, y que canceló temporalmente la sentencia antes mencionada, el magistrado Ricardo Paredes Calderón, titular del segundo tribunal unitario penal consideró que sí hay pruebas determinantes para considerar penalmente responsable al general de los delitos de delincuencia organizada, contra la salud y cohecho.
Este diario difundió en la semana que concluye información exclusiva sobre el amparo que concedió en diciembre pasado el primer tribunal colegiado penal, en el cual se ordenó al segundo tribunal unitario que “fundara y motivara” legalmente su sentencia condenatoria, pues a decir del órgano colegiado, no estaba claro en la sentencia de 40 años de prisión si la protección a Amado Carrillo fue dada por Gutiérrez Rebollo cuando era comandante de la Quinta Región Militar (en Jalisco) o cuando encabezaba el INCD y ya no era general en activo.
Al confirmar su sentencia, el magistrado Paredes Calderón justificó su argumento con el hecho de que la protección que dio el militar al capo del cártel del Golfo fue cuando era comandante de Región, y posteriormente, también lo protegió durante su desempeño como de servidor público de la Procuraduría General de la República (PGR).
Gutiérrez Rebollo tiene pendiente el cumplimiento de otra sentencia de 31 años, 10 meses y 15 días de reclusión, por los delitos de acopio de armas de fuego de uso exclusivo del Ejército.
Además, el militar enfrenta un proceso en el juzgado tercero con sede en Nayarit por el delito de transportación de armas prohibidas.
El 21 de agosto de 1989, elementos de la Novena Zona Militar con sede en Culiacán, Sinaloa, que entonces encabezaba Gutiérrez Rebollo, detuvieron a un sujeto de 34 años identificado como Amado Carrillo Fuentes, quien fue internado en el Reclusorio Sur del Distrito Federal, de donde salió dos años más tarde.
A partir de allí, a El señor de los cielos le bastó un lustro para edificar una de las redes delictivas más extensas en el continente americano, la cual llegó a introducir unas 180 toneladas mensuales de cocaína a Estados Unidos y obtener 150 millones de dólares semanales en utilidades, según estimaciones de la DEA.
Su captor en 1989, Gutiérrez Rebollo, terminó preso en el penal federal del Altiplano, acusado de protegerlo.
El 3 de noviembre de 2002, Alfredo Hodoyán Palacios, "El Lobo", sentenciado a 50 años por ser sicario del cártel de los hermanos Arellano Félix, declaró ante un juez federal que cuando fueron perseguidos en el sexenio pasado, el general Jesús Gutiérrez Rebollo confinaba a los miembros de su organización durante meses en el Campo Militar Número Uno.
Según el testimonio de “El Lobo”, sin orden de aprehensión y sin orden de arraigo, algunos integrantes del cártel de Tijuana llegaron a estar detenidos hasta medio año, "paseándolos" en Ensenada, Tijuana y Guadalajara para identificar casas de sus cómplices.
Luego –añadió- eran presentados como detenidos por la PGR. "A mi hermano lo trajeron paseando por diferentes ciudades del país como México y Guadalajara, después lo llevaron a Ensenada y de allí a Tijuana, con el fin de que señalara casas de personas, cosa que él dijo que no hizo, ya que ni siquiera conocía a esas personas.
"Después lo regresaron de vuelta a Guadalajara y lo llevaron de nuevo al Campo Militar Número Uno, donde había estado detenido anteriormente, lugar en donde había otros detenidos.
Me dijo que quien 'lo puso', lo habían matado quienes lo tenían detenido, siendo éstos Gutiérrez Rebollo y su gente", refirió en su declaración Hodoyán.