Venezuela ya ha invertido más de tres mil millones de euros (unos cuatro mil millones de dólares) en Rusia para sus proyectos armamentísticos.
Madrid.- El anuncio de Venezuela de comprar armas cortas y sumergibles a Rusia, en un momento de endurecimiento de su mandato político, genera inquietud a cualquiera, consideró hoy el diario español El País.
En su editorial de este sábado, el rotativo analizó la situación creada entre Venezuela, Rusia y Estados Unidos tras el anuncio del gobierno de Hugo Chávez de adquirir el arsenal bajo el argumento de que trata de protegerse de un ataque estadunidense.
"Después de iniciar un tercer mandato, para el que fue democráticamente elegido el 3 de diciembre pasado, Chávez ha redoblado sus denuncias de que Estados Unidos prepara un golpe de Estado contra su gobierno, lo que desmiente Washington", recordó.
Indicó que ese rearme es, al mismo tiempo, "un desarme" porque, al surtirse en los abarrotados arsenales de Moscú, Venezuela se "desarma" progresivamente de la tecnología militar norteamericana.
"El hecho de que el líder ruso visite al presidente Bush a principios de julio, apenas después de recibir a Chávez, hace aún más espinosa la cuestión", señaló.
El País refirió que el anuncio de comprar tal armamento preocupa a Estados Unidos porque podría provocar una carrera armamentística, con Perú y Chile como primeros afectados.
"Todo ello, traducido a lengua romance, significa que el designio chavista sería convertir a Venezuela en una potencia regional, segunda tras Brasil en América Latina", recalcó.
Aclaró que "mientras el presidente venezolano no amenace a nadie con sus juguetes de guerra, está en el derecho soberano de su país de coserse bien un blindaje que si no es ofensivo -y los submarinos, en principio, no lo son- ha de ser asumible por todo el mundo, diga lo que diga Washington".
"Pero el endurecimiento del mandato chavista de los últimos meses, con la acumulación de poder en su persona, y el reciente cierre de Radio Televisión Caracas inquietan a cualquiera", concluyó.