El municipio de San Nicolás inició la reforestación de las 320 plazas que existen en las colonias con este tipo de árbol.
Recurre municipio de San Nicolás a esta arma natural para combatir al mosquito portador del virusAnte la alerta emitida por la Secretaría de Salud sobre la ola de casos de dengue que han cundido sobre todo en el área metropolitana de Monterrey, el municipio de San Nicolás recurrió a una arma natural para repeler al mosquito: el Árbol de Neem.
Además de reforzar las medidas preventivas como las brigadas de fumigación y repartición del "abate" entre las colonias populares para que se distribuya en lugares donde se almacene agua, a penas un mes atrás el municipio nicolaíta reforestó y repartió entre la comunidad por lo menos 3 mil especies de este árbol.
Tan sólo el año pasado, el municipio de San Nicolás fue donde se presentaron más casos de dengue, con 23, y la intención es disminuir la estadística y el virus entre la población por lo que desde mediados de este año inició la siembra de árboles de Neem, informó el alcalde Zeferino Salgado Almaguer.
De acuerdo, con estudios científicos este árbol tiene propiedades repelentes de plagas y sin duda es un arma natural contra el mosquito que ha disparado el número de casos este año, sobre todo en municipios de la zona metropolitana como Monterrey y Apodaca.
Incluso, en la India, país de origen de esta planta, se sirven de sus hojas para combatir todo tipo de dolencias y toman infusiones de Neem para librarse de parásitos intestinales, y en ungüento para la sarna y los piojos.
El Neem se comenzó a estudiar como biopesticida tras el descubrimiento en 1959 del profesor Heinrich Schmutterer, que observó en Sudán como una plaga de langostas devastaba y devoraba toda la vegetación, a excepción de unos árboles, a los que no se acercaron y que se mantenían frescos, verdes y exuberantes: los árboles de Neem.
A partir de la mitad de este año, el municipio de San Nicolás inició la reforestación de las 320 plazas que existen en las colonias, pero sobre todo en las aledañas a los arroyos como Talaverna, Peña Guerra y el Topo Chico, por ser zonas más propensas a la humedad.