La noticia del alumbramiento múltiple acontecido el pasado 4 de julio en la ciudad, cuando Johana Sánchez dio a luz a seis niñas, ha desatado conmoción...La noticia del alumbramiento múltiple acontecido el pasado 4 de julio en la ciudad, cuando Johana Sánchez dio a luz a seis niñas, ha desatado conmoción... Pero, ¿por qué, de un tiempo para acá, la frecuencia de este tipo de casos ha ido a la alza? Mucho tiene que ver el que haya una mayor información respecto a los métodos para ayudar artificialmente la fertilidad en pacientes que presentan problemas con la misma y uno de los métodos empleados se llama "inducción de óvulos".
"A las pacientes que tienen dificultad para embarazarse, generalmente aquellas que no ovulan, nosotros les damos inductores de ovulación para que ovulen y a veces responden de más, ovulando múltiples veces, y en lugar de fecundar un óvulo, fecundan más al mismo tiempo", explicó Alfonso Sosa, el médico de Ginequito que tratara el embarazo de Sánchez.
Sobre cómo puede una paciente ser diagnosticada con problemas de infertilidad, José Andrade Zamora, Jefe del Departamento de Ginecobstetricia del Hospital OCA.
"Se necesita que haya cumplido el tiempo específico, que es un año, manteniendo relaciones sexuales frecuentes y sin el uso de métodos anticonceptivos" ANDRADE.
Si al transcurso de un año y tras los estudios pertinentes éstos arrojan resultados en los que "todo funciona normal, solamente la producción de los óvulos en la paciente no funciona, o sea no producen el ovario un óvulo cada mes, primero se debe de traer el diagnóstico de infertilidad, que es no tener familia en un año, y también el de anovulación, que es no ovular cada mes", explicó el especialista de la Clínica Oca.
La inducción de óvulos, aclaró Andrade viene después de tratamientos como el que es a base de nitrato de clomifeno, vía oral.
"Sin embargo, acotó, muchas pacientes no responden a ese medicamento (...) entonces tenemos que recurrir a otros medicamentos más especializados, que son llamados gonadotrofinas y que dan por consecuencia los embarazos múltiples".
El tratamiento a base de gonadotrofinas es sinónimo de la inducción de óvulos. Andrade destacó el Síndrome de Hiperestimulación Ovárica como uno de los riesgos que la paciente corre sometida a este tratamiento, pues puede llegar a generar en la paciente un "estado de edema general que requiere de internamiento", aunque consideró explicitar que el porcentaje de las pacientes que llegan a contraer el síndrome es "muy bajo, no llega ni al 10% de las pacientes sometidas al tratamiento".
Sosa consideró otro de los peligros más frecuentes en este tipo de embarazos el de la malformación, por lo que recomendó siempre el cuidado de la paciente por un equipo de médicos de varias disciplinas, entre las que resaltó la importancia de un genetista, que pudiera prever complicaciones de esta índole.
Andrade no coincidió en que la malformación sea un riesgo latente de este tipo de casos, pues "un embarazo múltiple tiene un 2% de probabilidades de malformación, mientras que el (embarazo) único presenta sólo el 1% es decir, la diferencia no es significativa".
Sin embargo, ambos médicos coincidieron en resaltar que lo más definitivo para el éxito de un embarazo múltiple es un muy atento cuidado prenatal, donde la madre acate al pie de la letra las indicaciones de su doctor y esté consciente de que su embarazo es uno en extremo distinto del resto de los embarazos, con necesidades y cuidados diferentes.
Sobre el problema de la fertilidad, Sosa apuntó que "de todas las parejas un 10% presenta problemas de fertilidad, de ese 10 por lo general 8 de 10 se embarazan fácilmente, pero esas 2 que quedan son las que necesitan someterse a un proceso de fertilización o inducción de ovulación".
El médico de la Clínica de Ginecología y Obstetricia, estimó que un 60% del problema de la infertilidad reside en la mujer, mientras que en un 40% de las parejas que no pueden tener hijos la responsabilidad es del hombre.