Noticias de Monterrey, Nuevo Leon, Mexico, Periodico El Porvenir    Noticias de Monterrey, Nuevo Leon, Mexico, Periodico El Porvenir
Sábado, 25 de Mayo de 2013
 
 
 
Legal / Legal
Mayor Tamaño de Letra
Menor Tamaño de Letra
 
Presenta Irene Ruedas sus vivencias en libro
Por: Guillermo Jaramillo Torres, Miércoles, 14 de Noviembre de 2007

“Las cosas juzgadas: memorias de una jueza zacatecana”, de Irene Ruedas Sotelo fue comentado por personalidades del mundo legal local.

Presentar un libro es una experiencia titánica, ya que las impresiones que la obra han dejado en el presentador son íntimas, y al ser expresadas se vuelve una experiencia pública.

Para Catarino García Herrera, María Guadalupe Balderas Alanís y José Manuel Gómez Porchini, presentar el libro “Las cosas juzgadas: memorias de una jueza zacatecana”, de Irene Ruedas Sotelo fue una experiencia pública.

El patio del Museo Metropolitano de Monterrey estaba repleto de familiares, amigos y asistentes ansiosos de conseguir un ejemplar de esta vida en página y tinta de Ruedas Sotelo cuando la voz de García Herrera comenzó a relatar anécdotas junto a su padre, lo que lo llevó a aceptar con gran orgullo el reto de expresar sus impresiones acerca de la obra.

“Mi padre me enseñó a amar a su tierra, y me enseñó que era mi tierra. Yo vivía enamorado de aquel lugar tan hermoso en que el nació, vivió y creció; siempre nos describía hermosos lugares de viejos tiempos, y decía que así irían a estar en algún otro día, y así motivó su vida hasta los últimos tiempos.

Ese amor filial, el recuerdo de mi padre me hizo responder que con mucho gusto sería para mí un honor participar en esta presentación. Es para mí una deferencia, porque existiendo tanta gente tan valiosa y preparada se me da la oportunidad de expresar unas ideas muy sencillas de la presentación de este hermoso libro”, indicó el consejero de la Judicatura.

Al recibir el libro, García Herrera señaló que su lectura brindó amables momentos con su esposa, con quien compartió la lectura común de este libro, sus vivencias y experiencias, señalando que los relatos vivenciales le hicieron ver momentos de su propia vida.

“Los relatos nos impactaron mucho y nos hicieron ver momentos también de nuestra propia vida. La empatía surgió de inmediato con la experiencia relatada, aunque no idéntica, sí había rasgos comunes. De inmediato surgió la reflexión de los momentos más especiales que relata la Lic. Irene Ruedas Sotelo”.

Para García Herrera, el libro contiene múltiples ángulos de análisis, de los cuales destacó tres en especial como es la formación de un juzgador, el otro aspecto es la experiencia misma en vida y el tercero consistió; finalmente el último ángulo fue la verdadera formación de valores para poder aplicarse como juzgador.

“El libro se puede analizar desde múltiples ángulos de observación, aunque es imposible abordarlos todos. Abordaré tres temas centrales que considero apropiados para este momento; el primero de ellos es que el libro nos revela cómo se forma y se modela un juzgador, un buen juzgador. La justicia, dice Calamandrei, exige fidelidad, y sólo se manifiesta la justicia en quien cree en ella, y en la revelación de su libro advertimos que la autora cree en ella, vive en la justicia y busca la justicia.

El segundo es el diagnóstico como resultado de la experiencia en esta vida. Por último, el tema de los valores como fundamento de la construcción de un nuevo sistema de justicia”, señaló.

Volviendo al primero de los temas que, de acuerdo a la experiencia de la autora, García Herrera señaló que “al juez no lo hace el papel, no lo hace una designación formal; el juez, el buen juez, el juez que se apasiona y vive de su profesión y de su tarea diaria se forma en la brega, en la brega continua, en los instantes y en los momentos, en los papeles y en los análisis, en los estudios y en las conclusiones.

Así se va formando el juez, y así se formó Ruedas Sotelo desde su primer nombramiento como juzgadora, y vio experiencias que relata de forma amena, pero que explica una entrega de sí misma”, puntualizó.

Apuntó que al determinar que en el libro se aprecia un diagnóstico, subrayó que las diversas experiencias y su contacto con los operadores del sistema de justicia como la defensa, el ministerio público con su propia condición de juez de Ruedas Sotelo revelan una desilusión del sistema, lo cual la llevó a tomar decisiones extremadamente valientes, pero a la vez peligrosas.

“Dice ella ‘…me atreví a violentar lo que podría ser la forma y la norma para buscar la justicia’. Y eso es extremadamente valiente para quienes hemos compartido la decisión de la justicia, pero también es extremadamente peligroso. Esto utilizado por un juez puede ser un arma útil, muy útil para impartir la justicia, pero en manos de un mal juez es terriblemente peligroso”.

A lo anterior, señaló que el sistema no debe estar supeditado a las características particulares del juez, las normas claras, al sistema de regulación y responsabilidad. “En este caso, la autora quiere llegar al fondo de la justicia en sus casos, sentirse satisfecha de haber resuelto un problema para lo que ella considera que es lo más justo”.

De la misma manera, indicó que el tema de los valores se destaca brillantemente en el trabajo de Ruedas Sotelo, destacando su honradez, la cual no solamente en sentido estricto, sino honradez en sentido intelectual. Destacó así mismo su valentía para enfrentar situaciones inéditas, dejando muy claro que el fundamento de la confirmación de sus decisiones tenía su fuente primordial en esa expresión de valores de la que hacía uso y le era reconocido por sus superiores y toda la comunidad jurídica zacatecana.

Está claro que la función de jueza de Ruedas Sotelo ha sido reconocida, siendo la mayor prueba de ello el verla con la frente en alto.

Según Einstein, en lugar de ser un hombre de éxito hay que ser un hombre valioso, lo demás llegará naturalmente, siendo el caso de la autora.

María Guadalupe Balderas Alanís, quien también se desempeña como juez en nuestro Estado mencionó que este libro está plagado de vivencias, desilusiones y victorias, lo cual ha quedado en el pasado.

“Irene es una mujer culta, preparada, honrada, estudiosa, que se define de una forma muy diferente en su libro como una mujer frágil, tímida, insípida. Sin embargo esto está muy lejano de la realidad que vemos las personas que la conocemos”, indicó la juez.

Fueron 28 años de servicio al Poder Judicial los que brindó Ruedas Sotelo, una vida, una vida en su devenir insondable de existencia.

En su intervención, José Gómez Porchini relató la manera tan narrativa en que el libro llegó a sus manos una vez que fue invitado como presentador.

“Irene Ruedas Sotelo, por conducto del Señor Licenciado Juan José Márquez Valerio, Presidente de la Junta Especial Número 53 de la Federal de Conciliación y Arbitraje, con residencia oficial en Zacatecas, capital del Estado de Zacatecas, me ha hecho el honor de pedirme que venga a acompañarla ante Ustedes, a presentar el fruto de su esfuerzo al hacer la vida: el texto "Las Cosas Juzgadas, Memorias de una Jueza Zacatecana".

Lo recibí, mi esposa aquí presente me hizo la inmensa caridad de dejarme en un café mientras ella hacía múltiples vueltas y cuando dos horas después regresó… ya lo había terminado la primera vez. Le escribí un mensaje de esos que ahora se usan, en la computadora, comentándole que lo había terminado y que mi esposa ya lo estaba leyendo. Al día siguiente tuvimos la oportunidad de conocer a la autora”, señaló.

Acerca del texto "Las Cosas Juzgadas, Memorias de una Jueza Zacatecana", Gómez Porchini indicó que es “delicioso, con una narrativa fluida, con comentarios que esbozan su carácter, con recuerdos que al trasmitirlos, se vuelven actuales”.

Finalmente, Gómez Porchini calificó a Ruedas Sotelo como un diamante pulido por las inclemencias de la vida.

“Ante quienes he tenido oportunidad de hacerlo, he comentado que en mi opinión, ni la inteligencia, ni la torpeza, ni lo noble de la cuna, lo que no implica dinero, que sólo sirve para comprar cosas que no sirven, guardan relación alguna con la cuestión de género.

Vengo ante Ustedes a publicar, es decir, a decir a los cuatro vientos, que la persona que ahora acompañamos, es un diamante ya pulido por los sinsabores de la vida, que ha crecido en su interior al grado de que proyecta la paz y plenitud que sólo quien está en armonía con su ser, es capaz de hacer”.

Así mismo, hizo hincapié en la capacidad de Ruedas Sotelo, quien se enfrentó a un grupo de corruptos, y pese a su inferioridad en número logró establecerse como la máxima autoridad.

“Mi amigo Márquez Valerio me ha introducido al fascinante mundo de una Jueza que a pesar de aún no contar con cédula profesional, ya estaba lidiando contra viejos lobos de mar, que sin exigir la muelle vida a que se supone los Jueces deben aspirar, si supo establecerse por su cuenta, con independencia, con seguridad en su ser, decir y actuar.

Es menester aclarar que los ascensos que dice tuvo en su vida, obedecieron a lo que ahora los expertos denominan capital humano, lo que en pocas palabras significa capacidad.

Y con esa capacidad, ha sabido rodearse de gente de gran valía, tanto, que cuando trataron de infligirle una afrenta, supo defender con gallardía, pundonor e inteligencia, lo que había sido producto de su afán en la vida: el muy Honroso cargo de Magistrado”, finalizó.

Facebook Twitter
Ver Comentarios (0)
Escribir Comentario
Mayor Tamaño de Letra
Menor Tamaño de Letra
 
 
   
Colegios y Barras de abogados
Lo de hoy en materia legal
Congreso de la Unión
Senado de la República
Semblanza
 
Otras Noticias
Crea Senado comisión para festejos del Bicentenario
Reforman diputados Ley del Servicio Profesional de Carrera
Vota ONU de forma abrumadora contra embargo a Cuba
Escriba una palabra clave para iniciar la busqueda de notas
 
  rss