Frente a un diagnóstico de cáncer de mama, especialistas en la materia llaman a médicos generales y pacientes a no tomar las "cosas de forma muy precipitada".
Ya que el diagnóstico generalmente se realiza por médicos generales, cirujanos o ginecólogos, es decir, por personas que no son especialistas en oncología, existe la posibilidad de que no se tomen en cuenta los avances que hay en el tratamiento.
"En el cáncer de mama hay tres tratamientos ya establecidos y los avances han logrado que la capacidad de mantener a la paciente libre de enfermedad por más años sea cada vez mayor", planteó Edio Llerena, oncólogo del Centro Universitario Contra el Cáncer del Hospital Universitario "Dr . José Eleuterio González".
Entre las tres posibles formas de tratamiento: cirugía, quimioterapia y hormonoterapia, se han logrado avances cada vez menos radicales y con mejores resultados estéticos, dependiendo de cada caso.
"Los especialistas que establecen el diagnóstico de la enfermedad no son generalmente oncólogos (...) Eso es bueno, porque es el primer contacto que la paciente tiene cuando sospecha el diagnósitco.
"Pero el mensaje es que cuando se sospecha el diagnóstico del cáncer de mama es importantísimo tomar la opinión de especialistas en la materia", refirió quien además cuenta con una subespecialidad en quimioterapia.
En particular sobre la quimioterapia, aclaró que con los avances, y la variedad de sustancias disponibles," hay que tenerle más miedo a la enfermedad que al tratamiento, porque en definitiva los beneficios del tratamiento son mucho mayores".
Aunque no descartó que algunos de los medicamentos presentan efectos tóxicos, cada vez son menos, además de que generalmente los tratamientos son ambulatorios y no requieren de hospitalización.
César Saldivar, coordinador de la Clínica de Mama del Hospital de Ginecología y Obstetricia No. 23 del Instituto Mexicano del Seguro Social, apuntó que en lo que a cirugía respecta, la primera opción que "actualmente se debe considerar" es aquella que busca conservar la integridad de la mujer.
"A veces es más importante el problema de perder el seno que el mismo cáncer como tal", explicó el cirujano oncólogo, por lo que se debe comprender que "no es un cáncer lo que se está tratando, sino una mujer que padece de cáncer mamario y lo primero que teme es perder su seno".
Si se detecta un cáncer "in situ", precisó, o un cáncer menor a cuatro centímetros con un tamaño de mama adecuado, se puede ofrecer una cirugía conservadora a la mujer.
Otra opción es que si el tamaño de tumor es grande, "se pueden ofrecer tratamientos antes de lo que será el tratamiento óptimo, la cirugía, con la visión de que el tamaño del tumor disminuya y nosotros poder ofrecer esa cirugía conservadora".
Refirió además que cuando no se puede hacer una cirugía conservadora, por diversas razones, se puede realizar una mastectomía, llamada entre la comunidad médica conservadora de piel.
A través de la cual se retira la mama, los ganglios de la axila y el complejo aureola pezón, pero la piel del resto de la mama se deja intacta, para luego hacer una reconstrucción inmediata para que la mujer pueda tener posteriormente una mama completa.
En cuanto a lo que es llamado en la comunidad médica como "hormonoterapia", existen avances que permiten llegar a la "curación" de la paciente, es decir, evitar que exista una reincidencia del padecimiento luego del procedimiento quirúrgico.
No obstante, ambos especialistas en el área de cáncer de mama en Nuevo León consideraron que a pesar de que ha aumentado la estadística de diagnósticos al inicio del padecimiento, predominan aún los casos de detectados en etapas avanzadas.
Asimismo, de acuerdo con cifras nacionales de la Secretaría de Salud, existe una mayor incidencia en mujeres al rededor de los 30 años, aunque aún no se tiene clara la razón.