Las demandas de salario y empleo cedieron lugar a la alerta sobre el “peligro” en que está toda la clase trabajadora si se modifica la Ley Federal del Trabajo.México, DF.- El repudio a la reformas energética y laboral marcó la movilización obrera de este 1o.
de Mayo, en el que las organizaciones del Frente Sindical Mexicano, de la Unión Nacional de Trabajadores (UNT) y otras, advirtieron al Gobierno federal que sus iniciativas “no pasarán”, y anunciaron incluso que están dispuestos a llevar acciones de resistencia civil contra la privatización del petróleo y establecer un “frente común” contra la política antilaboral del gobierno calderonista.
Este día, las demandas de salario y empleo cedieron su lugar a la alerta sobre el “peligro” en que se encuentra toda la clase trabajadora si se modifica la Ley Federal del Trabajo (LTF), y a pesar de las diferencias entre las organizaciones, hubo una gran coincidencia: “o nos unimos o el día de mañana nos arrepentiremos” de no haber defendido la Constitución.
En el Zócalo, donde los contingentes de los electricistas, los telefonistas, trabajadores del Seguro Social y del Instituto Mexicano del Petroleo, Tranviarios, Mineros, universitarios y la Confederación Nacional Campesina (CNC), entre muchos otros, llegaron marchando desde el Monumento a la Revolución, una pequeña pancarta parecía definir el sentir obrero en este Día del Trabajo, ya que cuestionaba: “¿Que Festejamos?”.
No faltaron los cohetones, ni los “monigotes” de Mouriño y Calderón que recibían rechiflas de los trabajadores.
Pero este año las mantas, en su mayoría cuestionaban las reformas. Llama gobierno federal a la unidad en el Día del Trabajo El Gobierno federal refrendó su disposición para hacer de México un país más competitivo y llamó a los mexicanos a, sin excepción, construir juntos un país mejor en el marco de la ley y las instituciones.
En la residencia oficial de Los Pinos, el secretario del Trabajo, Javier Lozano, leyó a nombre del gobierno federal un mensaje de cuatro minutos dedicado a los mexicanos con motivo del Día del Trabajo.
Precisó que la conmemoración de esta fecha es de altísimo significado, pero no una celebración oficial, y llamó a todos los mexicanos a construir juntos un mejor país “en el marco de la ley, de las instituciones, del diálogo y de la unidad; un país en el que todos vivamos mejor”.
Expresó a los trabajadores del país su respeto y reconocimiento por su contribución a México y reiteró su convicción para conciliar intereses y mantener un adecuado equilibrio entre los actores de la producción para preservar la paz laboral con dignidad.
El Gobierno federal, dijo, refrenda su alianza con la clase trabajadora, con sus derechos y con el bienestar de sus familias, y reiteró su firme determinación por hacer valer el estado de Derecho en la aplicación de la ley para garantizar el respeto pleno de los derechos de ese sector de la población.
Acompañado por el coordinador general de Comunicación Social de la Presidencia de la República, Maximiliano Cortázar, Lozano Barragán subrayó que el Día Internacional del Trabajo es ocasión propicia para refrendar desde el gobierno federal su pleno respeto a los derechos fundamentales, individuales y colectivos de los trabajadores.
Destacó su compromiso por respetar y hacer respetar el Artículo 123 de la Constitución, el derecho de huelga, la autonomía y libertad sindical y la contratación colectiva de trabajo.
Subrayó que la lucha histórica entre los trabajadores no ha sido en vano; “hoy sus derechos y conquistas han quedado plasmados como auténticas garantías individuales y sociales en nuestra carta magna”.
Indicó que en México se tienen instituciones sólidas; sin embargo, “justo es reconocer lo mucho que nos falta por hacer para alcanzar la verdadera justicia social a la que todos nos debemos”.
Por último precisó que el Día del Trabajo “es una fecha de altísimo significado para el gobierno de la República pero no una celebración oficial”.
Mencionó que por esa razón, por segundo año consecutivo, “el gobierno federal ha determinado no encabezar acto oficial alguno sino respetar que sean los trabajadores y sus organizaciones quienes decidan la mejor manera de conmemorar su día”.
Uno de los contingentes más numerosos fue el de el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME), cuyo dirigente, Martín Esparza, al tomar el micrófono en esta plaza preguntó a los trabajadores, si estaban dispuestos a que “¿la renta petrolera se la lleven las trasnacionales?”, ¿a qué Pemex se comparta con los inversionistas extranjeros? O a ¿dejar que los chinos vengan a hacer el trabajo de los mexicanos? En el Zócalo se oyó un “No” multiplicado por miles de voces.
Fue este dirigente el que planteó que los trabajadores llevarán a cabo su propia resistencia civil pacífica en contra la reforma energética, y quién dijo que “si pasa la reforma petrolera, pasará también la laboral”, vendrán por lo Ley Federal del Trabajo, por los contratos colectivos y para acabar con el sindicalismo y aumentar la explotación laboral en México, por lo que llamó a reflexionar sobre la unidad de las dirigencias, porque dijo: “el enemigo no está entre nosotros, está en Los Pinos”.
Pero el primero en hablar en este acto, fue Valdemar Gutiérrez Fragoso, secretario general del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS), que advirtió que este día “no es motivo de fiesta, sino de resistencia indignada” para defender los derechos que se conquistaron con sangre y luchas.
El líder advirtió que hoy esta en peligro la LFT, ya que el gobierno quiere arrebatarle al movimiento obrero sus conquistas centrales y dijo que si “los golpes legislativos, los golpes elitistas y de la alta burocracia se han dado, es porque no hemos podido ocupar esos espacios o porque se los hemos dejado a los viejos intereses charros del sindicalismo mexicano”.
Planteó que este sindicato también asume la defensa de la industria petrolera y eléctrica, que está contra la ruta de la “flexibilización salvaje” y para decirle a los “autistas” del gobierno que el movimiento obrero “está en el límite”.
Otro en tomar la palabra, fue Carlos Pavón, secretario de acción política del Sindicato Minero, quién le reiteró al secretario del Trabajo, Javier Lozano, la invitación para que deje su escritorio y visite las tres minas en huelga -Cananea, Taxco y Sombrerete, Zacatecas-, y así verifique las pésimas condiciones de seguridad e higiene industrial existentes en estas minas.
Dijo que el gremio minero lleva a este 1o de Mayo en una de las más difíciles luchas en la historia de nuestro sindicato.
Los líderes de los Telefonistas, Francisco Hernández Juárez y del STUNAM, Agustín Rodríguez, en esta ocasión no fueron oradores en el acto.
Sin embargo, en entrevista, éste último reconoció que el sindicalismo mexicano llega “pulverizado” a esta conmemoración, por las diferencias que existen entre las organizaciones.
Planteó que esto “debilita” a los sindicatos y que por ello se tienen que sentar proponer acciones conjuntas para retomar la unidad.
Durante la marcha se recordó la memoria y se pidió justicia por los cuatro estudiantes mexicanos asesinados por la milicia colombiana en Ecuador justo hace dos meses, Familiares y amigos de Natalia Velázquez, Fernando Franco, Soren Avilés y Juan González se sumaron a la movilización junto con estudiantes de la UNAM y el IPN.
A su vez, Ezequiel Rosales Carreño, secretario de organización de la sección 22 del SNTE en Oaxaca, convocó a la creación de un Frente Único y una Huelga Política Nacional y aseguró que como magisterio democrático se sumarán a las acciones promovidas por las organizaciones integrantes del Diálogo Nacional.
Además que la CNTE se prepara “con todo para participar en la defensa del petróleo y para echar abajo la nefasta ley del ISSSTE”.. En concordancia, Jorge Cazares, de la sección 18 del SNTE en Michoacán, al hablar en el mitin obrero, afirmó que es momento que todas las fuerzas sociales y políticas que defienden la nación converjan para evitar los agravios del neoliberalismo.
Por ello, exhortó a los asistentes a “movilizarnos con la Convención Nacional Democrática, con Andrés Manuel López Obrador, con el EZLN, con los pueblos originarios, con intelectuales y empresarios nacionalistas”, para la defensa del país.
Con una escasa presencia de contingentes, integrantes de la Coordinadora Nacional de Sindicatos Universitarios y de la Educación Superior (CNSUES), se unieron a la jornada de protestas para exigir mejores condiciones laborales y denunciar la “pauperización” de sus salarios.
A la marcha convocada para este primero de mayo acudieron el Sindicato de Trabajadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (Stunam), del Colegio de Bachilleres, del Instituto Politécnico Nacional, de la Universidad Autónoma Metropolitana, así como organizaciones no afiliados como el Sindicato de la Unión de Trabajadores del Instituto de Educación Media Superior del Distrito Federal (SUTIEMS), quienes decidieron no marchar con los contingentes encabezados por el Stunam.