Eduardo Macías Reyes, de 20 años y con domicilio en calle Tabachín 3919 de la colonia Jardines de San Rafael, regresaba de una posada en casa de su abuelita.El aparente estado de ebriedad incompleta en que se encontraba, además del exceso de velocidad, ocasionaron que un joven perdiera el control de su auto y se estrellara contra un puesto de tacos, en la colonia San Rafael, en Guadalupe.
Los hechos, en donde un empleado del puesto resultó lesionado, ocurrieron aproximadamente a las 8:30 horas en la Avenida Aldama (San Rafael) y calle 18 de Marzo.
En el lugar resultó herido Ernesto Rodríguez Jiménez, de 49 años de edad y con domicilio en la colonia Golondrinas, en Guadalupe, quien presentaba golpes en diferentes partes del cuerpo, uno de ellos en la nariz.
En la unidad 06 de la Cruz Roja, el herido fue trasladado al ISSSTE Regional, donde quedó internando para su valorización médica, aunque sus lesiones no fueron de gravedad.
Como presunto responsable del accidente quedó un joven que conducía un auto Cavalier Chevrolet con placas de Nuevo León, quien se identificó como Eduardo Macías Reyes, de 20 años de edad y con domicilio en calle Tabachín 3919 de la colonia Jardines de San Rafael.
En las primeras investigaciones de las autoridades se estableció que el automovilista se desplazaba por la calle Principal de poniente a oriente, y al pretender dar vuelta a la izquierda para seguir por 18 de Marzo, perdió el control y le pegó al puesto de comidas, donde el ahora lesionado se encontraba a un lado, siendo alcanzado.
Edgar Jiménez Zurita, cuñado del lesionado, es el dueño del puesto de comidas, y resultó ileso en los hechos, donde las pérdidas en el local fueron considerables al perderse toda la mercancía y dañarse el puesto.
El auto Cavalier fue abandonado por el presunto en Aldama y calle Framboyanes, donde fue visto por algunos testigos del accidente que lo iban siguiendo y comunicaron de su ubicación a tránsito.
Eduardo Macías fue detenido por el oficial patrullero Martín Cortés Crispín, de la máquina 6, ya al ser interceptado dijo que regresaba a su domicilio luego de haber acudido a una posada en casa de su abuelita.
El conductor aseguró que no ingirió ninguna bebida embriagante, sin embargo en el dictamen médico que se le realizó presentaba .129 grados de alcohol, que es ebriedad incompleta.