El cuerpo del General Juan Arturo Esparza García, fue despedido ayer con una guardia de honor que se realizó en el estacionamiento de las capillas donde fue velado.En medio del llanto y algunos reclamos de su familia quienes demandaron justicia a las autoridades presentes, el cuerpo del Secretario de Seguridad Pública del municipio de García, General Brigadier Juan Arturo Esparza García, fue despedido ayer con una guardia de honor que se realizó en el estacionamiento de las capillas donde fue velado.
En la guardia de honor también fueron despedidos los restos mortales del Teniente Román Pineda Rojas y el Mayor Jonás Castillo López, quienes eran escoltas del funcionario garciense.
La ceremonia efectuada ayer fue encabezada por más de 60 elementos del Ejército Nacional, quienes desde temprana hora montaron una estricta vigilancia en el edificio y acceso a las Capillas Del Carmen.
A las 12:10 horas, los tres féretros que contenían los restos mortales de los militares fueron llevados al centro del estacionamiento, en donde se les colocó a cada uno una Bandera Nacional para después recibir los honores correspondientes.
Al concluir los honores militares el alcalde de García, Jaime Rodríguez Calderón, se dirigió a sus colaboradores y deudos para garantizarles que este “crimen contra el municipio no quedará impune”.
Señaló que si bien el dolor es grande, es mayor el deseo de hacerle ver al crimen organizador que no bajarán la guardia en su combate.
“Esto nos causa temor, pero como municipio que somos saldremos adelante”; aseveró. De la misma forma, pidió a la sociedad y a la comunidad de García unirse, “para que no se queden sólo mirando, sino que hablen y digan”, al reconocer que se tendrá que hacer un esfuerzo para superar “esta situación tan difícil”.
Durante el mensaje que brindó a los dolientes, familiares del General Juan Arturo Esparza exigieron al alcalde que diera con los responsables del asesinato, asegurando que lo elementos policíacos no recibían el apoyo que su labor ameritaba.
Al concluir la ceremonia militar, los féretros con los cuerpos de los policías también ejecutados, Juan Ramón Lugo Esparza y Óscar Galván Castillo, fueron llevados también al estacionamiento para que sus familiares les dieran el último adiós.
El cuerpo del General Brigadier fue trasladado a Guadalajara en donde su familia cercana le dará sepultura mientras que el del policía municipal Juan Lugo, fue cremado y también será enterrado en la capital jalisciense.
Por su parte, familiares de los otros occisos, el Teniente Román Pineda Rojas, el Mayor Jonás Castillo López y el policía Óscar Galván Castillo decidieron trasladar los restos de sus familiares a distintos panteones para ser sepultados.