Teherán, Irán.- La tripulación de un Airbus iraní pasó dos horas registrando el avión después de aterrizar a la búsqueda de un pasajero clandestino que logró hacer sin pagar el viaje de Teherán a Zahedan, al este de Irán, comprobando que el intruso estaba en la cabina del piloto.
Este viajero sin billete y, en principio, sin equipaje, se benefició de la complicidad del piloto, que no consideró buena idea durante el vuelo avisar a la tripulación de que un gato había entrado en la cabina en lugar de viajar, como suelen hacer los polizones, en el tren de aterrizaje.
"Al llegar al destino fue cuando el piloto informó a la tripulación", declaró el sábado a AFP un portavoz de la aviación civil, Malek Barzegar-Sedigh.
El personal decidió desalojar al intruso, pero éste había desaparecido. "Buscaron al gato durante dos horas", informó Barzegar Sedigh.
El gato fue encontrado, finalmente, y sacado del avión. Se ignora de qué raza era el animal y qué buscaba en Zahedan, cerca de las tierras originarias de los famosos gatos persas.