Jerusalén, (Notimex).- La población israelí entró en los refugios en el marco de un ejercicio nacional sin precedentes, que incluyó el sonido de sirenas de alarma durante minuto y medio advirtiendo de un ataque simulado con misiles en todo el país.
El ejercicio comenzó el domingo y este miércoles llegó a su momento cumbre cuando las sirenas de todo el país sonaron a las 11:00 horas locales para que la población entrara en los refugios antiaéreos.
Las instrucciones repartidas a los 7.3 millones de habitantes incluyó la permanencia en los refugios que hay en todos los edificios durante diez minutos con la intención de verificar el acceso a estos en caso de emergencia verdadera y la capacidad de reacción de los servicios de asistencia.
Particular atención prestaron los observadores a las instituciones públicas, colegios y bases militares, lugares públicos de alta concentración y en los que se valora que caerían los primeros cohetes por tratarse de blancos fáciles y de gran impacto sicológico.
La semana de simulacros recibió el nombre de "Turning Point-4" y forma parte de los preparativos de Israel en los últimos años para evitar una situación como la que se dio en 2006, en la que un tercio del país quedó paralizado y expuesto a miles de cohetes que disparó el Hezboláh.
En esa guerra Israel constató por primera vez lo que será un escenario bélico futuro, y en el que las principales bajas se darán entre la población civil por ataques masivos de cohetes desde distintos frentes.
Las previsiones estudiadas por la Autoridad de Emergencia Nacional (Rahel) es que un incidente fronterizo armado desate una guerra generalizada con Hezboláh, desde el Líbano, el Movimiento de la Resistencia Islámica (Hamás) desde Gaza, y quizás la participación de Siria o Irán, que apoyan a los dos grupos.
Los cuatro forman el "eje del mal" según la visión del gobierno israelí.
Fuentes de la comandancia informaron que no se pidió a la población tomar parte en los simulacros de guerra química para que no abrieran las máscaras antigás que tienen en sus casas, pero que las fuerzas militares sí practicaron la apertura de estaciones de reparto de máscaras para los habitantes que no tienen.
En la guerra del Líbano 2006 fallaron los sistemas de emergencia y parte de la población se quedó varios días sin comida y sin ser evacuada de las zonas más bombardeadas, por lo que se creó el Rahel para coordinar a los cuerpos de asistencia a la población como bomberos, ambulancias, hospitales y colegios.
Por cuarto año consecutivo se ha realizado este ejercicio y por su alcance generó sospechas de Hezboláh de que pudiera tratarse de una mascarada para ocultar un ataque.
En tanto, Israel mando un mensaje donde explicaba el desarrollo del ejercicio a todos los agregados militares acreditados en el país y a los gobiernos de Egipto y Jordania, a los que pidió que lo reenviaran a Siria y Líbano.
"Es importante hacer partícipe de la información y cooperar entre los países para garantizar un nivel de servicios adecuados a la población en todo tipo de situaciones de emergencia", declaró Zeev Tzuk, el director del organismo coordinador, en la reunión que tuvo con ellos.