La Agencia Espacial Mexicana (AEM) irá al fracaso si sólo se queda en el aspecto académico, por lo que es necesario hacer un esfuerzo por madurar las tecnologías.Ciudad de México / Agencia El Universal.- La Agencia Espacial Mexicana (AEM) irá al fracaso si sólo se queda en el aspecto académico, por lo que es necesario hacer un esfuerzo por madurar las tecnologías para convertirlas en producto y comercializarlas, consideró el astronauta José Hernández Moreno.
“Ya basta de que México deje de ser un país maquilador, donde sólo se ensambla y luego se exporta.
Es necesario que seamos dueños de la tecnología, pero como veo que van las cosas, creo que esto no va a ser posible”, dijo.
En entrevista, Hernández lamentó las críticas, como las del científico Rodolfo Neri Vela, en contra del proyecto 020 que impulsa él y un grupo encabezado por Fernando de la Peña Llaca, un joven empresario ingeniero en Cibernética y en Sistemas Computacionales, pues insistió en la importancia de ir más allá de lo académico, pues de no ser así, dijo entonces deberían meter a la agencia en el Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) “y se acabó el rollo, y ya terminamos”.
Piden impulsar patentes
Hernández Moreno comentó que se requiere un estudio hecho por expertos nacionales e internacionales en el área aeroespacial, que entiendan muy bien la dirección hacia la que debe ir la comunidad espacial de aquí a 20 años, reconocer la capacidad mexicana y luego hacer recomendaciones sobre en qué tecnologías debe invertir México.
Consideró que deben ser cuatro o cinco propuestas bien maduradas, de las cuales dos o tres podrían tener éxito para luego exportarse y paralelamente ser especialistas en estos proyectos, que podría ser la construcción de pequeños satélites, materiales espaciales, habitaciones que se puedan ser funcionales en la luna o un auto que pueda ser operado ahí; o bien, una constelación de satélites para hacer un sistema de posición global, como el GPS que se utiliza en la tierra.
Afirmó que “hay muchas posibilidades para que México se haga experto y pueda aportar esto como producto a la comunidad espacial y crear otras oportunidades donde se puedan comercializar esas tecnologías, al tiempo de que crear empresas nuevas en esa materia y garantizar las patentes.
Expuso que en Estados Unidos se apoya a los proyectos de investigadores desde cero, cuando la idea está en la cabeza de éstos, hasta el 10, cuando se patenta, pero lamentablemente en México se quedan en el tres o cuatro y otros países toman esas ideas y las desarrollan hasta el 10.
La Agencia Espacial Mexicana es una dependencia federal que pretende coordinar la política espacial de México a fin desarrollar los especialistas, la tecnología y la infraestructura necesarias para la consolidación del sector espacial en el país.
En el principio, la iniciativa fue aprobada por la Cámara de Diputados el 25 de abril de 2006 y por la Cámara de Senadores el 4 de noviembre de 2008.
[2] La ley de creación se aprobó en el Congreso de la Unión el 20 de abril de 2010. La ley establece que Agencia Espacial Mexicana tendrá domicilio legal en el Distrito Federal, sin que esto limite la posibilidad de contar con sedes en el territorio nacional.
Se ha especulado entorno a la posibilidad de que podría contar con varias sedes en el país.
La senadora Beatriz Zavala Peniche también lanzó la propuesta de construir un centro de lanzamiento en Yucatán[ Por su parte, el gobierno del estado de Hidalgo ha apoyado la intención de llevar la sede del organismo —o por lo menos su centro espacial— al municipio de Tulancingo de Bravo.
También Fernando de la Peña, uno de los promotores, ha propuesto que una sede de la Agencia se establezca en su natal Tulancingo, donde además está establecida una empresa de su propiedad.
El Estado de Jalisco ha propuesto albergar el Centro Espacial en su ciudad capital, respaldado por el primer astronauta mexicano, Rodolfo Neri Vela.
Otros estados que han manifestado interés en una sede son Nuevo León, Michoacán, Querétaro, Yucatán, Quintana Roo, Baja California, Chihuahua, Veracruz, Puebla y Sonora, entre otros.