Hasta el momento la Procuraduría de Justicia estatal mantiene bajo arraigo e investigación a la madre del pirómano.
El incendio de una humilde vivienda en la colonia San Gilberto, en Santa Catarina, que fue provocado por un joven y que derivó por problemas entre vecinos, cobró ayer una tercera víctima, al fallecer en un hospital de la localidad, Sergio Fernando Carrillo, de 32 años, quien se encontraba internado desde el día de los hechos.
Hasta el momento la Procuraduría de Justicia estatal, mantiene bajo arraigo e investigación a la madre del pirómano identificada con el nombre de, Carmen Hermelinda Ramírez López, de 45 años de edad, mientras que su hijo y autor material del incendio, Sergio Antonio Bernal Ramírez, de 22 años, permanece prófugo de la justicia y es buscado afanosamente por las autoridades investigadoras.
El fallecimiento de Fernando Carrillo, se registró la tarde de ayer al filo de las 17:30 horas en un hospital de la localidad y derivó por las graves quemaduras que sufrió en su cuerpo, mientras que sus familiares exigieron justicia a las autoridades competentes.
Como se recordará, el incendio de la finca que fue provocado por Bernal Ramírez y su madre, se registró el pasado día primero de enero, en la casa marcada con el número 137 de la calle San Juan de los Llanos entre las calles San Miguel de Allende y Perimetral, en la colonia San Gilberto, en el municipio de Santa Catarina.
Días después de los lamentables acontecimientos, perdieron la vida en los hospitales que se encontraban internados, Miguel Ángel Castañeda González, (cinco días después del incendio), y Ernestina González Chávez, cuyo deceso ocurrió el día 7 del mes en curso.
Mientras que aún se encuentran internados y en recuperación, Miguel Ángel Castañeda Rojas y Astrid Yurem Campos González, el estado de salud del primero de los mencionados es reportado como crítico y la segunda se encuentra estable.
Aunque ante las autoridades Ramírez López (arraigada) aseguró no haber participado en los hechos, vecinos del sector indicaron que observaron a la mujer cuando lanzaba un bote con gasolina hacia la finca de las víctimas.
Señalaron que posteriormente se percataron de los momentos en que el hijo de ésta (Bernal Ramírez), quien es señalado como una persona agresiva y muy conflictiva, lanzó a la puerta de la humilde vivienda un palo con un trapo encendido, iniciando así el fuego que consumió la finca de las víctimas así como la vida de tres de ellos, para inmediatamente después retirarse del sitio junto con su madre.