¡LA CIENCIA AVANZA…! ¡Y LA BIBLIA SE DESVANECE…! Un científico y un periodista, ambos judíos, se unen en una investigación tratando de saber si la arqueología desmiente o confirma lo dicho en la Tora, o sea, la Biblia hebrea o sea, para nosotros católicos, cristianos e islamitas, el Antiguo Testamento. El científico es, nada menos que el director del Instituto de Arqueología de la Universidad de Tel-Aviv y se llama Israel Finkelstein y el periodista es Neil Asher Siberman. Su conclusión es que la Biblia es “ahistorica” (sic) y que lo que inventaron los escribientes bíblicos solo tenía como objetivo legitimar las aspiraciones del Reino de Juda, en especial sobre el Reino de Israel. No hay ninguna prueba arqueológica al respecto. Todas las excavaciones, estudios y conclusiones las publicaron en un libro, “La Biblia Desenterrada”, en inglés, THE BIBLE UNEARHED. Esta investigación publicada en este libro ha puesto, de cabeza a las religiones hebreas, cristianas, católicas e islámicas, porque todas están basadas en estas mentiras. Lea el libro, pero por lo pronto, aquí le doy lo un resumen de lo más relevante de cada capítulo. Provecho.
CAPITULO LOS PATRIARCAS. Las excavaciones se hicieron principalmente en Meggido que era un paso comercial hacia Egipto y Mesopotamia, y no se encontró nada que apoye los relatos bíblicos. Se habla en la Biblia, por ejemplo, de caravanas de camellos, mil o dos mil años antes de Cristo y los camellos aparecieron en Israel hasta el año 700 antes de Cristo. No se encontró ninguna prueba de que existieran los Patriarcas del Judaísmo, Abraham y que este tuviera un hijo llamado Israel ni un nieto llamado Jacob. Si se pudo probar que la Biblia se empieza a escribir alrededor del año 700 AC y que los personajes y lugares pertenecen a esa época. Nada más. Así, el pilar más importante del Judaísmo se desmorona como un castillo de naipes.
CAPITULO EL ÉXODO. Se supone que cientos de miles de judíos estuvieron esclavizados en Egipto pero no hay una sola prueba histórica, arqueológica o escrita de qua si haya sido y los egipcios fueron escrupulosamente minuciosos para anotar hasta los detalles más insignificantes de su vida diaria. La famosa huida de Egipto, supuestamente 600 mil hombres que con sus familias llegaría a 2 millones y tendrían que haber dejado huella de su paso por todos los lugares, y no se encontró absolutamente nada. La búsqueda de la Tierra prometida fue una mentira. Por lo tanto los 10 Mandamientos y anexos solo existieron en la imaginación de los escribanos que trabajaban para intereses políticos de pequeña tribus como los de Juda. Y el Rey solo fue un pequeño y humilde cacique y no el Gran Rey. Así cae el segundo pilar más importante del Judaísmo.
CAPITULO LOS REYES. Mientras que la Biblia describen a Saúl, David y Salomón como poderosos reyes del gran Imperio de Juda, las excavaciones demuestran que el gran imperio era el de Israel y no el de Juda, el cual solo constaba de algunas aldeas pobres. Y tanto David como su hijo Salomón solo fueron unos pastores muertos de hambre soñando con una belleza, la Reina de Saba, y un glorioso templo, el Templo del Rey Salomón. Por otra parte, Jericó, en el tiempo en que la Biblia dice que sus muros cayeron con las trompetas de Josué, ya no existía y solo era un grupo de chozas abandonado. Lo que si se derrumba, y no con trompetas sino con la investigación, es el tercer pilar del Judaísmo.
CAPITULO EL LIBRO SAGRADO. Ya convencidos los autores de la investigación y del libro, que no había elementos históricos ni arqueológicos que respaldaran lo contado en la Biblia, sobre todo en el Deuteronomio, y el cual se atribuye a Moisés, centran su atención en los escribas fantasiosos, y según Wikipedia, encontraron que: “…los escritores de la Biblia deliberadamente inventaron el imperio, el poder y la riqueza de Saúl, David y Salomón, apropiándose de las hazañas y éxitos de los Omridas, de manera que pudieran denigrar a los Omridas y oscurecer sus realizaciones, ya que estos reyes sostenían un punto de vista religioso que era anatema para los editores de la Biblia…”
CONCLUSIÓN QUE AFECTA A CASI LA MITAD DE LA HUMANIDAD. El fraude bíblico, porque eso es, que invento una historia para que un pobre pueblo, Juda, pareciera superior a Israel, afecta a los creyentes de 4 religiones como la hebrea, la cristiana, la católica y la islamita, más de 3 mil millones de personas, que profesan religiones basadas en este libro fraudulento. Todas las religiones y todos sus libros sagrados, han sido mitológicos, o sea, leyendas, cuentos, historias, pero este de la Biblia lo tomaron muy en serio. ¿Qué van a hacer?
ademendieta@gmail.com Obrero de la Inteligencia Constructora.