Por: Edgardo Reyes Salcido
Las campañas empezaron a todo vuelo y los cuatro candidatos utilizando los fondos que nosotros pagamos con nuestros impuestos, no tienen empacho en hablar, hablar y repetir promesas, expectativas y buenos deseos, por si ganan el 1° de julio.
Nos dicen muchas cosas nobles y positivas, pero no apuntan el cómo quieren realizar esas hazañas.
Por ejemplo, hay dos candidatos que ofrecen acabar con la violencia. ¿Cómo?. Eso no se dice, el problema es sumamente complejo. Uno de los candidatos anticipa que no pactará con los carteles, pero no hablan de la ayuda de Estados Unidos, de la OEA o de la ONU. ¿Cómo se puede acabar con la violencia si tenemos un ejército muy reducido y muy inferior en número a los maleantes?. Peña Nieto señala el porcentaje del PIB que se usa en Colombia en Seguridad y promete que se elevará el nuestro a esos niveles. Algo es algo, aunque falta la manera de aplicarlo, que probablemente haya que esperar a mayores estudios, ayuda internacional, planes y estrategias.
Se habla de una mejora en educación. ¿Pero cómo?. Josefina, pone el énfasis en el número de becas que se otorgan desde el sexenio de Reyes Tamez a los estudiantes. Pero hay problemas vocacionales, problemas culturales, problemas familiares, problemas de violencia organizada, problemas de vicios en el Magisterio, que no menciona ni de pasada y que es necesario abordarlos, si en verdad se quiere mejorar la educación.
Mencionan mejorar la económica y hay quien diga que vamos a crecer al 6%. ¿Cómo podemos crecer 6%, si los pronósticos marcan el 3%?. Necesitamos mayor inversión extranjera y la violencia nos la dificulta; necesitamos mayor turismo, poniendo un coto a la violencia en algunas zonas.- Necesitamos ahorrar en el presupuesto de gastos, evitando el dispendio y los altísimos salarios. Por qué no mencionan un recorte en los salarios y una disminución en la burocracia.
Necesitamos la emancipación del campo y de esto no se dice nada. Se habla de aumentar el ingreso per capita, pero no se apunta como se puede elevar con la productividad bajísima del campo mexicano. Planeación, capacitación, modernización de equipo y de educación aplicada en todos los niveles rurales, fuera de politiquería e ideologización, etc.
Se necesita la Reforma Energética y Peña Nieto y Josefina han hablado de privatizar la producción, exploración, distribución de Petróleo y sin tocar el espíritu del Artículo 27 Constitucional. AMLO, quiere naturalmente volver a tiempos pasados e inclusive sueña en rehacer la Compañía Mexicana de Luz y Fuerza del Centro, la meca y ejemplo inigualable de despilfarro, improductividad y corrupción.
Se habla de transparencia, pero no se dice que haya transparencia en los fideicomisos y en los sindicatos y en los partidos. Se habla de renovación del Poder Judicial, pero no se menciona la independencia de los agentes del ministerio público, la revisión a fondo de sueldos y emolumentos, el papel de los consejos de judicatura, la modernización de la enseñanza, los juicios orales, la mayor aplicación de Internet en los juicios penales y la oferta carcelaria que es uno de nuestros grandes lacras.
Los candidatos apuntan la ayuda a las personas de la tercera edad, a las personas de ingreso íntimo, a las personas del campo y las zonas marginadas de la ciudad, a las zonas vulnerables… pero ese paternalismo que tanto daño hace hoy, debe tener un objetivo determinado y un término fatal. Debemos enseñar a pescar y no repartirles el pescado. Para fines electorales suena muy halagüeño el repartir, pero esto es una carga que luego impide el gobernar con acierto o con eficacia, como lo llama Peña Nieto.
En fin, promesas son promesas y el cumplir lo que se ofrece es mucho más difícil. Existen propósitos firmes, algunos legítimos y otros hipócritas respecto al progreso y crecimiento de México. La conciencia, la reflexión y la seriedad de estudio de cada mexicano, hará que se vote por el candidato que creamos pueda mejor llevar a la práctica y a un feliz término lo que ahora proponen… ¡A votar todos el 1° de julio!