Por: El Porvenir / Especial,
Sábado, 28 de Abril de 2012 (Últimas Noticias)
Los jóvenes sicarios ganaban cinco mil pesos por quincena y su trabajo era matar personas.
Los jóvenes asesinos.
Angel Abrham.
Monterrey, N.L.- Aunque sus edades apenas rebasan los 16 años, dos jóvenes sicarios perteneciente a un grupo de la d elincuencia o rganizada, ya participaron en 13 ejecuciones de personas relacionadas con un grupo rival, principalmente en al Zona Norte de Monterrey.
En algunas acciones acribillaron personas inocentes, solo porque les cerraban el paso a sus vehículos ó porque existían sospechas que vendían droga.
La Procuraduría de Justicia, informó que los implicados son un joven y una mujer que confesaron trabajar desde hace un año para el grupo delictivo de “ Los Zetas ” , donde fueron ascendidos rápidamente al grado de “ Estacas ” (encargado de levantones, secuestros y ejecuciones).
Los ahora detenidos fueron identificados como, Ángel Abraham, alias “ El Zurdo ” , de 16 años de edad, quien es considerado uno de los sicarios más sanguinario de esta organización.
Mientras que su cómplice se llama, Cintia Anakaren, de 17 años de edad, quien dijo tener su domicilio en el municipio de Juárez, Nuevo León.
Fueron elementos de la Agencia Estatal de Investigaciones, quienes lograron la detención de la pareja, cuando estos circulaban en un vehículo con reporte de robo.
Entre los crímenes que cometieron, se encuentra la doble ejecución de dos jóvenes que levantaron en el Barrio Antiguo, presuntamente por vender droga de la competencia.
Los delincuentes confesaron que los llevaron al cruce de las calles Otilio Montaño y Emiliano Zapata, en la colonia Valle de Santa Lucia, donde los asesinaron con un hacha y los cortaron en pedazos.
Otro de los crímenes, fue el cometido contra una mujer que solo fue identificada como “ La Wera Traca ” , quien había huido a Yucatán, luego de desertar del grupo de los “ Z ” , a la cual trajeron con engaños de su tierra natal, levantándola en la central de autobuses de Monterrey, de donde se la llevaron al Puente Atirantado, donde la asesinaron con ráfagas de alto poder.
Los menores confesaron su participación en la ejecución de un portero del Bar El Rincón, ubicado en el cruce de las avenidas Las Rocas y Aztlán, en la colonia Fomerrey 110, donde lo mataron por estar trabajando como “h alcón” para un grupo contrario.
Los acusados fueron puestos a disposición de la fiscalía especializada en justicia familiar.