El combate a esa actividad ilegal implica para las naciones centroamericanas desafíos extremos, aseguró el vicecanciller costarricense Carlos Roverssi.
San José.- Costa Rica exhortó hoy a los grandes consumidores de droga y productores de armas a asumir responsabilidad en el contexto de violencia generado por el narcotráfico en Centroamérica, informó aquí la cancillería de este país.
El combate a esa actividad ilegal implica para las naciones centroamericanas desafíos extremos, aseguró el vicecanciller costarricense Carlos Roverssi, al participar en la reunión ministerial que se lleva a cabo sobre el tema en Lima, la capital de Perú.
Esta región está en la ruta entre los principales productores y los principales consumidores de drogas, aseguró el funcionario, citado en un comunicado que la Dirección de Información del ministerio difundió esta mañana.
“La ubicación geográfica de los países de Centroamérica, al centro de la ruta entre los principales productores y consumidores de drogas, representa una particular amenaza”, planteó Roverssi, según la versión oficial.
“Lo que para algunos de los principales actores en este conflicto son simples daños colaterales, para los centroamericanos en primera instancia por nuestra ubicación implica desafíos extremos y desgarramientos profundos”, indicó.
“De aquí nuestra exigencia a la comunidad internacional, en particular a los grandes consumidores de drogas y productores de armas que materializan la violencia, para que asuman plenamente, y sin más retraso, las responsabilidades que les corresponden”, subrayó.
“Roverssi dijo que de manera responsable, las naciones del Istmo han concertado una ‘Estrategia de Seguridad de Centroamérica’”, indicó el ministerio.
La estrategia es “una muestra clara de la determinación de nuestros países, de enfrentar juntos las nuevas formas de la delincuencia”, planteó el vicecanciller.
El mejoramiento de la seguridad centroamericana “sigue aún condicionado a la necesidad de fortalecer la democracia, de consolidar el Estado de Derecho”, explicó.
También “de promover la justicia social y superar la pobreza, alentar la transparencia combatir la corrupción y poner fin a la impunidad”, señaló.
“Costa Rica quiere que quede como primer punto en este debate, que la cooperación internacional para enfrentar este tema no puede discriminar entre países de renta media y países pobres”, planteó el viceministro, respecto a la situación de esta nación centroamericana.
“No es justo que por nuestros éxitos en desarrollo humano, se nos castigue y se olviden de nosotros”, expresó el jerarca gubernamental.
“Y sobre todo en este tema, en donde por el mismo negocio del narcotráfico y del crimen organizado estamos sufriendo un deterioro de nuestro estado de derecho y de nuestras instituciones democráticas”, advirtió.
Respecto a este país, puntualizó que “la relativa solidez de nuestro tejido social y de nuestra institucionalidad nos han permitido mantenernos como una de las naciones más seguras de América Latina”.
Ello “a pesar de ubicarnos en medio de una de las regiones más violentas del mundo y de haber abolido el ejército hace ya más de 60 años”, indicó.
“Los abordajes de lucha contra el narcotráfico aplicados durante las últimas décadas no han resuelto el problema, simplemente lo han desplazado de una nación a otra con altísimos costos, sobre todo para los centroamericanos”, expresó.
Costa Rica, “por su tradición de paz, sin fuerzas armadas y por el legado que queremos preservar para las futuras generaciones, se niega a ser arrastrada a estrategias que han puesto acento en la acción militar”, señaló.
Se trata de una acción “altamente costosa e intensiva en la pérdida de vidas humanas”, expresó.
“Para Costa Rica el abordaje del fenómeno del narcotráfico debe considerarse como un problema de salud pública que no debe criminalizar el consumo de drogas”, planteó.
El fenómeno debe además abordarse “como una prioridad de nuestros sistemas educativos, para poder prevenirlo; como un reto de más transparencia e integridad en nuestra institucionalidad, y como un asunto fuertemente tutelado por el Estado de Derecho”, agregó.
“El narcotráfico debe entenderse como un ‘problema global’ que extiende sus tentáculos a todo el mundo y no sólo a unos pocos países”, indicó.
Por ello “debemos buscar respuestas que también se articulen a escala global”, recomendó, además de proponer “la creación de un mecanismo eficiente y efectivo para el intercambio de información estratégica y operativa a nivel global”.
“También mecanismos de cooperación que no discriminen a ningún país, que se dirijan a la lucha directa contra el narcotráfico y el crimen organizado, así como explorar nuevos enfoques para fortalecer la lucha y ser más efectivos”, expresó.
Y “la revisión de la política para el sector penitenciario”, a causa de los “resultados perversos”, tales como “el encarcelamiento de menores y la feminización del narcomenudeo, al tiempo que los cabecillas de las narcomafias quedan impunes”, indicó.
Roverssi participa en la Conferencia Internacional de Ministros de Relaciones Exteriores y Jefes de Organismos Nacionales Especializados contra el Problema Mundial de las Drogas.
En materia de combate al narcotráfico, en Costa Rica, de enero a mayo de este año, la Policía de Control de Drogas (PCD), incautó algo más de cinco toneladas de cocaína.