Para Beatriz Helena Robledo la literatura es muy generosa, pues generalmente un niño que se hace lector desde muy pequeño obtiene por un lado una certeza afectiva.Monterrey, NL.- Para Beatriz Helena Robledo, escritora e investigadora en las áreas de Literatura Infantil y Juvenil y en procesos de formación lectora, la literatura es muy generosa, pues generalmente un niño que se hace lector desde muy pequeño obtiene por un lado una certeza afectiva, pues comúnmente la formación de un lector se da en el encuentro, en el arrullo o la compañía.
Además de esta certeza afectiva, el niño obtiene un mayor conocimiento del lenguaje, herramientas para desarrollar la creatividad y su capacidad de transformar el mundo.
"Si uno comparara a una persona que ha tenido una experiencia lectora o que ha incorporado la lectura en su vida cotidiana, con una persona que no las diferencias son muchas.
“La persona lectora tiene muchas más herramientas para participar en lo que se llama hoy en día su vida como ciudadana", apuntó Robledo, originaria de Manizales, Colombia quien visitó la ciudad dentro del Encuentro Estatal de Mediadores organizado por Conarte.
Latinoamérica siempre se queda en el "ya merito" dentro del desarrollo cultural y educacional, México es punto y aparte.
Al momento de llegar los españoles a nuestras tierras encontraron una civilización poseedora de grandes avances tecnológicos y culturales.
A poco menos de cinco siglos de aquél descubrimiento, los latinoamericanos siguen poniendo sus ojos en los modelos educacionales europeos, cómo si algo se hubiera roto.
"Pienso que hay varios factores. Diría que los mismos modelos educativos, lo que se llamó en una época la tecnología educativa donde nos volvimos más pragmáticos en la educación, mucho más utilitaristas", expresó.
Con el afán de dar unos resultados concretos se cambió todo el modelo educativo en general en América Latina.
"Se pasó a los exámenes en forma de test, a la pregunta respuesta inmediata. Creo que ahí se cerró una puerta muy importante para el ejercicio del lenguaje".
Lo anterior llevó a que el maestro dejara de conocer al alumno, pues al pasar al modelo del rellenado de alveólos el docente no podía apreciar los borrones, el titubeo en la respuesta de sus alumnos, sus no ortografía.
Robledo considera que en lo general la educación en el continente está en crisis, pues no ha sido capaz de ponerse a la altura de los cambios tan rápidos de las nuevas tecnologías.
Éstas vincularon de manera muy vertiginosa a los niños y jóvenes, aun y cuando las escuelas no alcanzaban a comprender y manejar todas las plataformas, pues en ocasiones los niños tienen más conocimientos que los maestros, quienes se ven aterrados.
"Eso y los problemas de pobreza, de violencia. Si un país se las tiene que ver con graves problemas de violencia y pobreza pues les afecta, tienen que ver las prioridades y las apuestas", indicó la colombiana.
De la misma manera, Robledo ve con esperanza que algunos países latinoamericanos ya están apostándole en sus políticas públicas a la primera infancia.
"Es una avance empezar a tomar conciencia desde lo público y el gobierno de lo importante que es cuidar la semillita, que es atender e invertir realmente en el cuidado de los primero años del niño. Pienso que a la larga nos va a traer buenos frutos", finalizó.