Después del siempre complicado proceso de campaña electoral, llega la hora O de ejercer el derecho al voto, el próximo domingo primero de julio, dentro de la garantía que la Constitución misma otorga al ciudadano que debe ejercer su derecho de acuerdo con su particular inclinación según la propuesta de cada candidato, a la presidencia de la república, diputados federales, locales y alcaldes.
El derecho al voto costó mucho en México, para las mujeres más. Y sigue costando mucho, ahora dinero.
Así que ejercer ese derecho es lo menos que el ciudadano debe hacer. Si no, cómo reclamar entonces si se presentan marrullerías o no se respeta el sufragio.
La importancia de ejercer el voto va contra los pronósticos del llamado voto nulo, de no votar como un acto de protesta o votar irresponsablemente.
Votar es indispensable, además, para evitar las anomalías: entre más votos, menos posibilidad existe de que se cometa fraude.
Por otra parte, la ciudadanía misma, según se ha manifestado, no está dispuesta a soportar otro fraude, como el de hace seis años.
Hasta los negocios de la iniciativa privada están alentando el voto, independientemente de las preferencias de los ciudadanos y las de los negocios mismos.
McDonalds otorga café americano gratis, las Alitas una orden de alitas con un límite de 200 por sucursal, Museo Marco da la entrada gratis, Dairy Queen regala otra nieve en la compra de una, Oxxo regala un café americano Andatti o un capuchino, Super 7 un café frappé, a quien enseñe el dedo marcado el domingo 1 de julio.
No es comercial, es un motivo de alentar el civismo.
Las preferencias políticas son de cada quien. Y en el ejercicio de la libertad individual, con la garantía de que el voto es secreto, cada ciudadano apostará por su preferencia.
Por su parte, los candidatos, en particular los cuatro a la presidencia de la república, a lo largo de los tres meses de campaña, han dado a conocer sus programas, sus proyectos, sus propuestas, el tipo de política que realizará.
Se ha dicho que Enrique Peña Nieto representa al viejo PRI con un rostro renovado y que arreglará las cosas descompuestas; Josefina Vázquez Mota es la seguidora del actual sistema de gobierno en todos los frentes; Gabriel Quadri quitará todos los subsidios y firmará un tratado de libre comercio con China; Andrés Manuel López Obrador promete un cambio verdadero.
Contra los pronósticos de tormenta política, los heraldos de la maña, el derroche indiscriminado de dinero, la participación de los medios de comunicación, brilla la esperanza de que la ciudadanía, cada vez más participativa y consciente, en particular los jóvenes, acudan a las urnas y queden satisfechos con el resultado, cualquiera que sea.
Lo cierto es que estas elecciones, por la historia registrada y la situación del país, es la más importante del siglo.