Marcial Maciel acusado desde sus inicios como seminarista de ser pederasta, Joseph Ratzinger decide autorizar el castigo.
México, D.F. La Santa Sede resolvió que Marcial Maciel es culpable de abuso sexual contra menores.
Ante ello, la Congregación para la Doctrina de la Fe le aplicó en abril pasado, la máxima suspensión canónica A Divinis, con lo cual le impide realizar funciones sacerdotales en público.
En pocas palabras lo reduce a laico y con esto cierra el caso en su contra. El Nathional Catholic Reporter, principal diario católico de Estados Unidos, fue informado que en breve, el Vaticano hará oficial la noticia, luego de ocho años de que este caso se ventilara en sus tribunales eclesiásticos.
Aunque en la reciente semana de Pascua, algunas de las víctimas fueron informadas de manera extraoficial de la sentencia.
Ante la nula disposición de Juan Pablo II para asumir la responsabilidad de investigar a Maciel, acusado desde sus inicios como seminarista de ser pederasta, Joseph Ratzinger decide autorizar el castigo.
En diciembre de 2004, cuando era prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, en cuyos tribunales se llevó el caso, nombró a Charles J. Scicluna fiscal especial para este caso.
El sacerdote maltés llegó a México el 3 de abril de 2005 para entrevistarse con víctimas del fundador de Los Legionarios de Cristo, justo cuando en Roma, Juan Pablo II agonizaba.
Scicluna se llevó al menos 30 expedientes con relatos de perjudicados. Casi cuatro veces más que las denuncias hasta ese entonces presentadas de manera formal ante el Vaticano.
Con esto se reabrió formalmente el asunto, congelado varias veces en el anteior Pontificado.
Esta ocasión bajo el cargo de absolución de cómplice, toda vez que el correspondiente al abuso sexual contra menores preescibe 10 años después de los ilícitos cometidos, según el Código de Derecho Canónico.
La mayoría de los expedientes corresponden a víctimas de más de 60 años, que sufrieron las vejaciones cuando niños y adolescentes pertenecientes a la orden de los Legionarios.
Sin embargo, según el especialista en temas religiosos, Elio Masferrer, dijo que se entrevistó con varios de los acusadores, algunos de ellos jóvenes.
Es decir, a las viejas denuncias, se sumaron nuevas. Mes y medio después, la Legión de Cristo, en un intento por confundir a la opinión pública y presionar a Roma, falseó un comunicado de la Santa Sede, diciendo que “en breve” se haría público que no había ningún proceso católico en curso, ni lo habría en contra de su líder.