AMLO tiene motivos para no confiar, de tener poca seguridad o esperanza en la promesa del Presidente al decir “ser demócrata” y respetar el proceso electoral.
En política como en cualquier oficio los hechos son los que mandan, con decir “Voy hacer” “Prometo” “Soy la solución”.
Son palabras repetidas hasta la saciedad, que la memoria del votante tiene grabada en su cerebro.
“No quiero pelear con nadie” Frase repetida por López Obrador, que algunos no respetan haciendo proselitismos engañosos, con encuestas inverosímiles, supuestas enfermedades, descalificaciones sin sentido.
Solo pide, debates cara al pueblo, con moderadores imparciales, para que cada partido exponga su proyecto para sacar al pueblo del hastío actual.
Que escuchen, que comparen y vean si las promesas que predican son ejecutables.